No todo ocurre como uno lo sueña, te soñé tanto y lo sigo haciendo profundamente, puede que hasta lo confunda todo con la realidad y te busque a tientas entre el frío y la oscuridad, despertándome y cayendo en cuenta de que lo que he querido y luchado no lo he tenido del todo.
Extraño a mi hombre loco, extraño sus ocurrencias... Extraño lo que pudo habernos salvado pero que no se pudo abrir paso entre maldiciones y lágrimas.