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sábado, 3 de enero de 2015

Practicas magia.

Me encantas;
pero no solo del verbo gustar,
también me encantas,
como alguna magia difícil de explicar;
hipnotizándome,
cautivándome,
así me encantas cada vez más.

Tienes tus encantos a la vista,
y otros ocultos,
me incitas a conocerlos,
uno por uno;
disfrutándolos,
descifrándolos. 
Me hechizas a diario,
envolviéndome en tus dulces labios,
con el propósito de hacerme tuya,
para no liberarme nunca.

Me sorprenden tus actos de magia
donde haces uso de mi cuerpo;
abusando,
poseyendo.
Tus impresionantes movimientos
descubren cada método
cautivador para esclavizarme.
Siendo yo el As de corazones,
tu carta favorita;
Y tú las manos que me manipulan,
haciéndome sentir infinita.

Sacas tus naipes,
luego todo es un juego a deslumbrar,
esa es tu magia, 
la que no dejas de practicar (en mí).

sábado, 13 de diciembre de 2014

Nuestra montaña rusa.

Te odio, pero te amo tanto;
me dan ganas de explotar al menos un rato.
Volverme violenta, puede ser,
caerte a gritos y descansar después.

Esto es muy confuso, estoy enloqueciendo.
Por qué me enamoraste sin tener remedio;
en esta adición a ti estoy sucumbiendo.

Te odio tanto que te golpearía ya, 
añadiendo unos besos sin tener piedad;
arañar tu piel,
hacer una lucha entre sábanas,
e incluso, originar caricias para llamar a la calma.

Me llevas al límite, 
no tengo excusas;
pero es que contigo me vuelvo absurda. 

Queriendo matarnos entre sí,
para al rato estar amándonos sin fin.

Nos atesoramos como si fuésemos lo más preciado,
luego volvemos a hacer un lío; 
empezando de nuevo, discutiendo otro rato.

Perdiendo el control me encuentro; 
esta relación no es de cuerdos. 
Si estábamos locos al principio, 
ahora sí traspasamos los limites de la insania.

Todo es un desastre, 
y sin embargo, vivir sin ti yo no puedo.
Esta montaña rusa, no para nunca.
Nos venimos abajo, a veces,
lo bueno es que no cesamos de surcar los cielos.

Somos calma y tempestad.
Somos algo sin igual.
Tenemos una guerra, 
aún así no nos dejamos de amar.

Somos.

Somos el efecto que causan los demás en nosotros.
Somos lo que nos gusta,
las experiencias vividas y los momentos de alegría.

En instantes de soledad y amargura sacamos lo peor de nuestro interior.
Pero también somos,
esas sonrisas que se nos escapan solas al sentirnos jubilosos.

Somos cada pensamiento que maquinamos;
las metas que nos trazamos, 
los deseos que nos van llenando.

Al irradiar pasión somos nosotros,
emanando nuestra esencia en el estado más puro.
Somos gustos y disgustos, no seremos perfectos pero si únicos.

¡Ah!, "únicos", es que somos diferentes unos de los otros;
pero, asimismo, cabe a destacar la existencia de similitudes entre cada uno de nosotros.
Es algo un poco loco, ni uno mismo se llega a conocer del todo.

El placer que sentimos al invocar buenos recuerdos, eso somos.
Somos cada uno un mundo nuevo.
Y claro que somos, esos los lugares a los que estamos vinculados sentimentalmente.

Verás que  hay tantas cosas que no podemos descifrar;
somos eso y mucho más.
Somos arte;
no se puede describir en su totalidad, solo sentir y nada más.


jueves, 27 de noviembre de 2014

Tentada a matar.

Tentada a matar,
todo sufrimiento innecesario,
ese que no se olvida y hace daño;
encerrando la mente, cayendo en temores nefastos.

Tentada a matar mi gran pesimismo,
el cual me amortigua de las desilusiones
tocando el terreno de las precauciones,
pagando el precio de mi desesperanza.

Tentada a matar esta maldita monotonía
que le quita el sabor a los días,
encarcelando mi alma,
amargando mi vida.

No aguanto más vivir sin alegrías plenas,
necesito más que espejismos de anhelaciones previas.
Basta ya de acciones en vano;
quiero volar y realizar lo deseado.
Recorrer el mundo, hasta memorizar cada firmamento al amanecer;
experimentar aventuras, vivir los paisajes de cualquier parte.

Es que yo, estoy tentada a matar las adversidades necias;
deseo estar tranquila sin tener problemas,
crear oportunidades,
matando la tristeza.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Desespero.

No aguanto esta agonía.
Este complicado giro del destino,
que te hace cada vez más inalcanzable, 
por qué estas tan fuera de mi alcance.

Es como si dejaran a un coleccionista
sin su pieza más valiosa y apreciada;
como si dejaran a un poeta sin su musa amada.
Los dejarian inconsolables,
al borde de la insania;
así me encuentro,
sin tu presencia imponente,
queriendo ya tenerte.

Mi vida necesita de tu presencia,
eres el motivo de la felicidad que hay en ella.

No tardes más,
desespero por amarte,
tomar tu mano,
y al fin poder abrazarte.

Despiértame.

Despiértame, como el café en la mañana,
como despiertas mi alma con gritos de esperanza,
esos que me llenan de optimismo y me dirigen a la calma.
Así tú despiertas mis ganas de vivir y respirarte;
olvidando todo, con tan solo recordarte.


Es que sin necesidad de pedirlo,
ya me despiertas desenfrenadamente.
Despiertas mi deseo, únicamente con el brillar de tus ojos.
Miras, fingiendo inocencia;
tú no me engañas,
pero tu forma atrevida despierta mis entrañas.
Te apoderas de mí,
haciéndome perder los estribos;
es como si estuviera poseída por un ser divino.


Ansio que estes a mi lado al despertar,
con tu sonrisa risueña;
nunca la dejaré de amar.
Con mis dedos realizaré trazos sobre tus hoyuelos.
Mirame,
te estoy deseando de nuevo.


No me sorprende lo que logras en mi;
todo mi ser,
despierta por ti.

Eres poesía.

Eres poesía, 
esa dulce melodía que me llena de alegría
en sintonía con el palpitar desbocado de mi corazón.

Aquí estoy, 

en espera de tu llegada a mi pequeña realidad,
para vivir aventuras,
y no nos dejemos de amar.

Eres esa alegría que pone luz a mis días,

aquel pensamiento que llena mi rostro de sonrisas.

Eres ese poema que recitan mis labios,  

ese amor que inspiras al imaginar lo deseado.
Eres esa incitación a tentar a lo prohibido.
Mi infinita poesía, quiero que estés conmigo.

Tengo sed de ti, 

soy esclava de tu delicioso amor; 
vibra mi cuerpo con tu presencia en mi corazón,
como una adicción a la que nunca pretendo desertar.

Seguirás siendo tú mi poesía, nunca te dejaré de recitar.